domingo, 6 de julio de 2008

PRIMAVERA TARDÍA:(1949) YASUHIRO OZU..UN CANTO A LA SENSIBILIDAD











Cuando ví,no hace mucho,"Primavera Tardía" me pasó lo que habitualmente me pasa cuando algo me conmueve sobremanera, por ejemplo:-Hace un tiempo, estuve viendo una exposición de Amadeo Modigliani-y ocurrió; el nudo en la garganta,los ojos vidriosos,el temblequeo en las piernas....Si, todas estas sensaciones me ocurren cuando mi cerebro capta el arte en estado puro.
Ozu es uno de los elegidos, capaz de hacer que esto nos suceda a algunos. Su película es simplemente, la relación de un viejo padre y su joven hija. Con este tema tan trivial, Yasuhiro Ozu me hizo llorar.
Sus dos actores fetiches, que lo acompañan en casi todas sus películas, aquí están soberbios(me refiero a Chishu Ryu y Setsuko Hara.
Los planos son deslumbrantes.
Ojalá yo hubiera tenido con veinte años, con mi padre , sólo una de las múltiples conversaciones que tienen aquí los protagonistas.
Para una persona extremadamemte sensible como yo, esta película sólo tiene un calificativo:
OBRA MAESTRA ABSOLUTA!!

Pd:A otros supongo que cuando la vean dirán:-bueeeno,que lenta no?.(Como los que estaban impertérritos en la exposición).

4 comentarios:

Jabuga dijo...

No he visto esta película, pero sí entiendo perfectamente los sentimientos que describes. Es el llamado "síndrome de Stendhal" que, en mayor o menor grado, sobreviene al exponerse a la belleza artística extrema.
Quedo pendiente de ver esta película. Tu recomendación es disfrute garantizado.
El tema de las relaciones paternofiliales lo trata Ang Lee, de forma exquisita y compleja, en "Comer, beber y amar". Una película que recomiendo a los amantes de la cocina y de la estética de Lee.

Jabusss (sin besos, hala!!)

Jose Marzo dijo...

Recientemente he visto una película que va también de las relaciones de un padre y su hija, pero trasplantados a los tiempos de ahora y situada en Estados Unidos. Se trata de 'Mil años de oración', y, bueno, me gustó aunque no me cautivó. Es una película de esas que ocultan más que muestran, para que cada uno pueda pasarla por el tamiz de sus propias vivencias.
Ortiga, perdona por lo que te he dicho de que no te habías acostado, era sólo una broma, como bien sabes.

ortiga70 dijo...

José,mil años de oración la ví en Madrid hace algunas semanas ya.Me gustó.Incluso le hice un post que está oculto en mi blog.Pero ver Primavera Tardía es una experiencia única e irrepetible.A años luz de "mil Años de oración" de Wayne Wang.
Saludos,yo nunca me enfado y menos con personas como tú.

Elena dijo...

Me ha asombrado, la calidad de este director. La película aunque sujeta a los canones japoneses de la época, rebosa belleza,no sólo por el argumento sino tambien por la perfección en las escenas, escenários e interpretación casí mímica de sus protagonistas.
Como bien dices ortiga a algunos les parecerá lenta,a mi me ha dado la impresión que el genial director nipón,lo ha hecho debiledaramente, como espacíos vacios en que nos invita a que traduzcamos y reflexionemos sobre lo que acabamoo de ver.
Un privilegio poder ver Primavera tardía,sin duda!!
Gracias amigo.