martes, 9 de junio de 2009

VAMPYR : CARL THEODOR DREYER (1932)


Un joven estudiante llega con su equipo de pesca a una posada en la villa de Courtempierre , un pueblo en el que llevan muchos años ocurriendo "extraños fenómenos".Allí empieza a comprobar en sus carnes como esos fenómenos acaban quitándole el sueño.....
Una historia de vampiros de corte clásico. Terror surrealista donde las sombras juegan un papel fundamental. Me ha gustado especialmente la simbología de la película. Hay multitud de imágenes donde las manos de todos los protagonistas parece que se tocan, casi sin hacerlo, quedándose en un simple roce magistralmente reflejado. Bajo mi punto de vista , lo que Dreyer quiere decir con esto es una frase muy antigua que muchos han olvidado :
-"Solo no puedo, con amigos si" (es una interpretación muy personal, pero como la película es muy surrealista, cada uno puede entender lo que quiera)........
Perfección, meticulosidad, autoexigencia, dominio absoluto de la iluminación y el encuadre...... Éstos son los parámetros que marcan la trayectoria de Dreyer como director, y los que lo hacen irrepetible. Podría extenderme con algunas anécdotas interesantes del maestro, pero como podéis leerlas en cualquier sitio de la red, para qué?
Poco más que añadir, pongo unos captures y listos.
Captures: OBRA MAESTRA ABSOLUTA

3 comentarios:

Vivian dijo...

Ya sabes que Dreyer para mí es especial, y justamente fue Dreyer el que me llevó a mi primer comentario en tu blog. No sabes como me alegro de haberlo encontrado.
De “Vampyr” me fascina especialmente la capacidad de Dreyer de crear un ambiente entre lo real y lo irreal, lo que el protagonista ve y lo que cree ver, donde lleva al desconcierto al espectador en esa primera parte de la película donde una sucesión de extraños personajes van apareciendo ante los ojos del protagonista que sufre la misma perplejidad que los que estamos viendo la película. Y esa danza de luces y sombras, en especial de sombras que parecen tener vida propia, verdaderamente inquietante...
Para mí Dreyer es el maestro de las luces y las sombras, no he visto otro director con ese dominio, al punto de ser capaz de recrear ambientes y estados de ánimos sólo con la iluminación, de inquietarnos, de sorprendernos, de apenarnos, verdaderamente fascinante.
Y ya paro, que con este director me pongo y no sé cuando terminar, en fin, que me sumo a tu recomendación y me alegra que hayas traído esta película al blog para recordarla a los que la vimos y descubrirla para los que todavía no lo hicieron.

Besos

P.D: Tengo otra recomendación literaria pendiente, pero será más adelante ;)

bela dijo...

Pues yo le tenía un poco de manía a Dreyer pues me tocó hacer un trabajo de 'Juana de Arco' en la facultad y, en aquellos tiempos, me pareció insufrible.
Pero luego llegó 'Gertrud', 'La palabra', 'Dies irae' y desde luego ahora me encanta.
Por supuesto esta película es una maravilla, un caso único, una joya. Hay que verla aunque cueste encontrarla.
Besos
P.D: muy buenos los fotogramas escogidos, amigo Ortiga

ortiga70 dijo...

Vivian, tu comentario es bastante más bueno que mi post, expresas con gran facilidad lo que a mi me cuesta la misma vida expresar y transmitir. Enhorabuena, el arte de juntar palabras no tiene secretos para ti...Pero como diria el jefe de los señores de colores en la inolvidable Reservoir Dogs, " vamos a dejar ya de chuparnos las pollas", que con tanta admiración mutua, nuestro amigos pensaran que vaya dos empalagosos!!
XDDDD
Muchos besos y muchas gracias por pasarte siempre por aquí

Bela, como siempre, gracias por tus comentarios y por haber visto tántas películas.....por cierto, a ver si haces un post, que ya toca chica!!!

;)