jueves, 11 de diciembre de 2008

CORRE, LOLA, CORRE : TOM TYKWER (1998)


Es una película emocionante e innovadora visualmente, un ejercicio de sorpresas empezando por los títulos de crédito del principio: una escena de masas, y la gente que forma el nombre de la película visto desde un plano aéreo.
El argumento es sencillo: Lola (Franka Potente), una joven de pelo muy rojo recibe la llamada de su novio Manny.Según le explica,tiene que entregar cien mil marcos a un gánster pero se ha dejado la bolsa del dinero en el metro. Tiene veinte minutos para encontrarlo o lo matarán. Así que ni corto ni perezoso, planea robar un banco. Lola busca el dinero por su parte, y la película sigue al filo de salvar a Manny mientras los minutos pasan.
Resulta diferente e innovadora la forma en el que el joven director alemán nos muestra la misión de Lola. Se relata una historia de veinte minutos por triplicado, cada una con sutiles diferencias que llevan a un desenlace diferente.


Se utilizan técnicas de animación, trucos de cámara, película en color y b/n, vídeo musical y replays instantáneos. Cuenta cada aventura mientras Lola corre, Manny corre y asistimos a una carrera de obstáculos humanos que los dos tiene que afrontar con sumo cuidado para poder sobrevivir.
Un experimento muy interesante rodado con sentido del humor, renovación intensa y tremenda energía
HAY QUE VERLA

3 comentarios:

bela dijo...

No me acuerdo de ella mucho pero recuerdo que me gustó bastante. Habrá que revisionarla. Besos
:)

retje_robar dijo...

Si, si.
Me encantó.

MulDR dijo...

Me pareció curiosa. Me gusta el montaje y "la idea" de la que parte, pero en realidad creo que es un cortometraje engordado. Al final se hace pesada tanta "posibilidad" y cuando llega el final uno se queda esperando que la película realmente "acabe".

Tengo que reconocer que estas supuestas "modernidades" no me suelen apasionar. Sobre todo porque la irreverencia a la hora de contar ya se encuetra en películas como "El Desprecio" de Godard (1963) o "Persona" de Ingmar Bergman (1966). Pasadas unas cuantas décadas, estos intentos de "vuelta de tuerca" se suelen quedar (en mi opinión) en eso: en intentos.