lunes, 22 de febrero de 2010

Más alla del bien y del mal : Liliana Cavani (1977)

Hoy comienzo un nuevo proyecto en el blog . Estoy bastante cansado  con todo ese rollo de darle un toque personal a las peli que comento, así que me limitaré a recomedarlas y a poner otros comentarios que me parecen bastante más ilustrativos que los mios. Por otra parte, de esta forma voy a poder hacer más posts y por consiguiente, hacer mucho más larga la lista de Mis películas y series favoritas de todos los tiempos.

La polémica directora italiana Liliana Cavani que ya anduvo a la brega con su "Galileo Galilei", se atrevió, esta vez, ¡ahí es nada!, con el mismísimo F. W. Nietzsche. El filósofo agnóstico, liberal, socialista, apasionado y radical, que puso en un brete la cultura europea de su siglo. En la película vislumbramos algo de su irracionalismo moderno al que acompañaron ambiguas amistades; sus crisis, el ambiente hostil de un hogar presidido por una intolerante hermana, y su locura final de la que jamás se recuperó. Es un film poco visto, o nada visto, pero decididamente recomendable. Hoy, los que tanto admiramos (y conocemos) a Visconti, y luego al mejor Bertolucci, adivinamos que la Cavani encauzaba sus desviacionismos hacia ese mundo apasionado del maestro Luchino, y que también parecían abrírsele las puertas estilísticas del gran Bernardo. Dominique Sanda, atractiva, racionalista y sensual (ya lo estuvo en "Novecento"), se convierte en el epicentro del film, y Virna Lisi, viperina y bella, reivindica su gran talento interpretativo, malgastado, años atrás, en absurdas comedietas norteamericanas. El bergmaniano Erland Josephson crea un gran Nietzsche. Robert Powell, que fue el "Mahler" de Ken Russell, nos ofrece un interesante recital como su ambiguo alumno.
La evolución progresiva del arte es resultado del “espíritu apolíneo” y del “espíritu dionisíaco”, de la misma manera que la dualidad de los sexos engendra la vida en medio de luchas perpetuas y por aproximaciones simplemente periódicas.” (Nietzsche El origen de la tragedia, p.23)La idea de una evolución del arte en Nietzsche se basa en la lucha entre dos conceptos: lo “apolíneo” (lo ordenado, equilibrado, simétrico, racional, estático) y lo “dionisíaco”, (el desorden, el desequilibrio, lo irracional, lo pasional, la exaltación de los sentidos sin el control de la razón) Uno, identificado con las artes plásticas; el otro, con la música desprovista de forma.
Pero Cavani no se queda sólo en eso y trata de personificar a Dionisio, sirviéndose de un personaje que aparece en las alucinaciones de Fritz (referente del mismo Nietzsche).
El hombre dotado de un espíritu filosófico tiene el presentimiento de que detrás de la realidad en que existimos y vivimos hay otra completamente distinta.
El ambiente sin convenciones se manifiesta en un delirio constante en el que los tres personajes del film se someten a un espíritu dionisiaco, semejo al exceso de la decadencia de la burguesía; las primeras metáforas eclipsan la lucidez racional y los acontecimientos se suceden como episodios oníricos, que aparecen a intervalos cada vez más frecuentes.
El triunfo de la tentación, del Tánatos sobre la reflexión nos acerca a la Naturaleza y nos hace ver que el instinto devora inexorablemente la soberbia del animal pensante.
Bueno, y después de tanto comentario y tanto análisis ( no míos, que quede claro, mi cerebro no da para eso) sólo me queda recomendarla encarecidamente. Si alguno de vosotros tiene interés en verla y no la consigue (ya que la peli es una rareza de cojones) sólo tiene que decirlo.
Captures:

2 comentarios:

ethan dijo...

Pues me parece muy bien que nos dejes constancia en tu blog de las pelis que te gustan (y lo digo con un punto de egoísmo porque sé que coincidimos bastante). Lo que ya no me gusta tanto es que dejes de exponer tu punto de vista, ya que me interesa tu valoración personal. Por supuesto respeto tu decisión y aquí estaremos para apoyarla.
Un abrazo!

Sonu Kumawat dijo...

Se te olvida decir que esta peli también muestra la apasionante vida de Lou-Andreas Salomé, con esa magnífica Dominique Sanda, como amante de Nieztsche y Rilke, dentro de mi humilde opinión.